El desahucio en locales comerciales es un proceso legal que permite al propietario recuperar su inmueble cuando el inquilino no cumple con las obligaciones del contrato de arrendamiento. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece diversos motivos para desalojar al arrendatario, siendo la falta de pago la causa principal, aunque también pueden existir otros motivos como realizar obras no consentidas o llevar a cabo actividades ilegales en el local. En Fincas Dueñas te explicamos cuáles son los pasos legales para resolver una situación de desahucio en un local.
El procedimiento de desahucio comienza con un requerimiento de pago al inquilino moroso, que puede ser enviado a través de un burofax. Si este paso no resuelve la situación, el propietario debe presentar una demanda en los juzgados, firmada por un abogado y un procurador, acompañada del contrato de alquiler. Después de aproximadamente 30 días, el juzgado emite un decreto de admisión, fijando las fechas del juicio y del desahucio.
El arrendatario dispone de un tiempo de 10 días para impugnar la demanda. Si se opone, se procede a juicio; de lo contrario, el juez dictará sentencia a favor del propietario y se efectuará el desahucio sin necesidad de juicio. El lanzamiento o desalojo es la última fase del proceso, en la que el inquilino es desalojado del local y el propietario recupera la posesión.
Los costes del desahucio incluyen los honorarios del abogado y del procurador. En promedio, contratar un abogado puede costar entre 650-700 euros, mientras que un procurador suele cobrar alrededor de 300 euros. El tiempo necesario para completar un desahucio de local comercial puede ser de aproximadamente seis meses, dependiendo de la carga de trabajo del juzgado y de la actitud del inquilino.
Una vez que el inquilino es desalojado, el propietario puede reclamar la deuda pendiente a través de la vía ejecutiva. Después de que la sentencia o decreto de archivo dictado por el juez sea firme, el propietario tiene un plazo de 5 años para ejecutar la deuda, embargando cuentas y bienes del inquilino moroso si es necesario.
