Recibir una vivienda como herencia puede parecer una buena noticia, pero en realidad conlleva una serie de trámites que no son automáticos y que si no los conoces bien, puedes encontrarte con más de un dolor de cabeza (y de bolsillo). En Fincas Dueñas te explicamos qué hacer tras heredar una vivienda.
Primero, toca reunir documentos clave: certificado de defunción, certificado de últimas voluntades, testamento (si lo hay), escrituras de la casa y el último IBI pagado. Si no existe testamento, habrá que hacer una declaración de herederos ante notario.
Después viene la aceptación de la herencia. Se hace mediante una escritura notarial donde se detalla qué bienes se heredan y cómo se reparten. Si sois varios herederos, todos debéis estar de acuerdo para firmar.
Pero aquí no acaba la historia… Antes de registrar la casa a tu nombre, tienes que pagar impuestos:
- Impuesto de Sucesiones, que varía según la comunidad autónoma y el valor del inmueble.
- Plusvalía municipal, que grava el incremento de valor del terreno urbano.
Solo después de pagarlos podrás inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad.
Además, hay otros gastos:
- Notaría
- Registro
- Y, si lo necesitas, ayuda de abogados o gestores, sobre todo si hay desacuerdos entre herederos.
¿Y si no puedes asumir esos pagos? Existen soluciones:
- Puedes adelantar parte del dinero de la herencia (como seguros o ahorros del fallecido).
- Solicitar un aplazamiento a Hacienda (con intereses).
- O pedir un préstamo usando la herencia como garantía.
El coste final depende de muchos factores: valor de la vivienda, comunidad autónoma, número de herederos… Pero una cosa es segura: heredar no es gratis.
Así que si estás en esta situación o crees que podrías estarlo pronto, infórmate bien, haz números y, si hace falta, busca asesoramiento. No es un camino imposible, pero sí requiere cabeza fría y algo de planificación.
