El debate sobre el alquiler turístico y las limitaciones que pueden imponer las comunidades de propietarios es más relevante que nunca. Cada vez son más los vecinos que se preguntan qué puede hacer su comunidad para regular este tipo de arrendamientos y qué acciones estarían fuera de la legalidad. En Fincas Dueñas queremos explicarte de manera clara y precisa cómo se aplican estas normas, diferenciando entre los distintos tipos de alquiler y las competencias de las comunidades.
La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) es la norma que regula estas cuestiones. Esta legislación establece diferencias clave entre los pisos turísticos, que suelen estar registrados oficialmente y funcionan de manera similar a un hotel, y los alquileres vacacionales de temporada, que pueden ser de corta duración y no necesariamente están sujetos a registro. Entender estas distinciones es fundamental para saber qué puede limitar la comunidad y qué requeriría acuerdos más estrictos.
El artículo 17.12 de la LPH permite que una comunidad limite los pisos turísticos mediante un acuerdo adoptado por tres quintas partes de los propietarios, que representen la misma proporción de cuotas. Esta medida es completamente legal y protege la convivencia vecinal, pero solo se aplica a aquellos pisos que estén formalmente inscritos como turísticos. Por el contrario, los arrendamientos de corta duración que no cuenten con esta inscripción no se ven afectados por esta mayoría cualificada, lo que limita la capacidad de la comunidad de actuar sobre todos los alquileres vacacionales.
La Resolución de 29 de enero de 2025 de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública aclara esta cuestión: una comunidad que pretenda prohibir todos los alquileres vacacionales estaría excediendo sus competencias legales. Limitar los pisos turísticos es perfectamente legal, pero cualquier intento de impedir los arrendamientos de temporada requiere un acuerdo unánime de todos los propietarios, conforme al artículo 17.6 de la LPH.
Las comunidades tienen margen para establecer normas y límites razonables sobre los pisos turísticos, protegiendo la convivencia sin vulnerar derechos. Conocer la diferencia entre los tipos de alquiler y los requisitos legales aplicables permite a las comunidades tomar decisiones responsables, evitar sanciones y conflictos legales, y garantizar una convivencia armoniosa entre vecinos. Así, actuar dentro de la ley es la mejor manera de preservar tanto los derechos individuales como la tranquilidad colectiva.
