Muchos ciudadanos extranjeros consideran adquirir una vivienda en España, ya sea para vacaciones, jubilación o como inversión mediante alquiler turístico o residencial. Sin embargo, antes de dar este paso, es fundamental conocer la fiscalidad que afecta a los no residentes. En Fincas Dueñas asesoramos a nuestros clientes para que tomen mejores decisiones y eviten sorpresas fiscales.
La tributación depende de varios factores: la residencia fiscal del comprador, la naturaleza de la vivienda, su ubicación, si es nueva o de segunda mano y la forma de pago. Un extranjero no residente necesita un Número de Identificación de Extranjero (NIE) y, si solicita hipoteca, la financiación puede ser menos ventajosa que para un residente fiscal. Además, la documentación requerida es más extensa, incluyendo certificados de no residencia y extractos bancarios.
El tipo de vivienda también influye: una vivienda de precio libre o protegida (VPO/VPP) determina el impuesto a pagar, que suele ser menor en las viviendas protegidas. Asimismo, la comunidad autónoma donde se encuentre el inmueble marca los tipos impositivos y posibles bonificaciones.
En cuanto a los impuestos por la compra, las viviendas nuevas están sujetas a IVA (10 % en libre, 4 % en protegida) y al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), que normalmente paga el banco si hay hipoteca. Las viviendas de segunda mano no tributan por IVA, sino por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía entre el 6 % y el 10 % según la región.
Una vez realizada la compra, el propietario no residente está sujeto al Impuesto sobre la Renta de no Residentes, con un tipo del 19 % para ciudadanos de la UE y del 24 % para el resto, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y tasas municipales como basuras y agua. Solo contribuyentes con patrimonio superior a 700.000 euros abonan el Impuesto sobre el Patrimonio.
Otros gastos adicionales incluyen notaría, registro, tasación y, si se solicita hipoteca, comisiones bancarias. Contar con la asistencia de un abogado especialista en derecho inmobiliario es recomendable para garantizar que la operación cumpla con la legislación española y evitar problemas futuros.
Comprar una vivienda en España siendo extranjero es posible y seguro, siempre que se tenga en cuenta la fiscalidad y se gestione correctamente la documentación necesaria.
