En determinadas circunstancias, una persona puede verse en la necesidad de alquilar su vivienda habitual, es decir, la propiedad donde ha residido de manera permanente.
En términos generales, esto es posible, aunque puede traer consigo ciertas implicaciones, especialmente si se han recibido ayudas para la compra del inmueble. Si te preguntas si es legal alquilar tu vivienda habitual, En Fincas Dueñas te explicamos los aspectos clave.
¿Es legal alquilar una vivienda recién adquirida?
Sí, no existe una prohibición legal para alquilar una vivienda recién comprada. Sin embargo, hay situaciones que pueden generar complicaciones, como:
- Pérdida de beneficios fiscales: Algunas comunidades autónomas ofrecen reducciones en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) para jóvenes con la condición de que la vivienda sea su residencia principal. Si la alquilas, podrías perder este beneficio.
- Exención del IRPF por reinversión: Si utilizaste la ganancia de la venta de una vivienda habitual para comprar otra, podrías estar exento del pago del IRPF. No obstante, si alquilas la nueva propiedad antes de tres años, dejaría de considerarse tu residencia principal, lo que te obligaría a pagar impuestos sobre la ganancia obtenida.
- Viviendas de protección oficial (VPO): En caso de tratarse de una VPO, es imprescindible solicitar autorización antes de alquilarla, ya que hacerlo sin permiso puede derivar en sanciones.
Alquilar una vivienda habitual con hipoteca
Si la vivienda que deseas alquilar está hipotecada, generalmente no habrá inconvenientes siempre que continúes pagando las cuotas del préstamo. Sin embargo, es recomendable revisar el contrato hipotecario, ya que algunas entidades pueden establecer restricciones.
Por ejemplo, los préstamos con avales ICO están diseñados para la compra de una primera vivienda, por lo que no permitirían alquilar el inmueble de manera inmediata.
Obligaciones fiscales y empadronamiento
Cuando alquilas tu vivienda habitual y te trasladas a otra, esta deja de ser considerada tu residencia principal. Esto puede implicar:
- Pérdida de deducciones en el IRPF si la adquiriste antes del 1 de enero de 2013 y aplicabas deducción por vivienda habitual.
- Declaración de ingresos por alquiler en la declaración de la renta. No hacerlo puede conllevar sanciones.
- Actualización del empadronamiento, ya que mantener una dirección incorrecta podría derivar en multas municipales.
