Tras un divorcio, una de las decisiones más delicadas es qué hacer con la vivienda familiar. Si deseas conservarla y tu expareja está dispuesta a vender su parte, comprar su mitad puede ser una solución. Pero, ¿cómo se hace correctamente? En Fincas Dueñas te explicamos los pasos esenciales para llevar a cabo esta operación sin complicaciones.
1. Revisa el régimen económico del matrimonio
Antes de nada, es clave saber si el matrimonio fue en régimen de gananciales o en separación de bienes.
- En gananciales, los bienes adquiridos durante el matrimonio son de ambos al 50%.
- En separación de bienes, cada uno conserva lo que compró, y si la vivienda se adquirió entre los dos, se posee en proporción a lo aportado.
2. Acordad el valor de la parte a comprar
Podéis llegar a un acuerdo mutuo o solicitar una tasación profesional. Esto es especialmente recomendable si hay desacuerdo sobre el precio o si se quiere evitar conflictos futuros.
3. Firma ante notario
Una vez acordado el valor, se debe formalizar la compraventa ante notario mediante una escritura que refleje la transmisión de la parte de la vivienda. Aquí también se deja constancia si hay una hipoteca en curso.
4. Informa al banco si hay hipoteca
Si la vivienda aún tiene deuda, será necesario hablar con la entidad bancaria. Puede ser que te pidan asumir el préstamo completo, renegociar condiciones o hacer una novación hipotecaria para reflejar el cambio de titularidad.
5. Paga los impuestos y registra la operación
Tendrás que abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía según tu comunidad autónoma. Después, inscribe el cambio de propietario en el Registro de la Propiedad.
¿Y si hay hijos menores?
Si la vivienda es el hogar habitual de los hijos, cualquier compraventa debe contar con el visto bueno del juez. La prioridad siempre será proteger su estabilidad.
Quedarte con la casa es posible, pero hacerlo bien implica planificación legal, financiera y emocional. Con los pasos adecuados, puedes evitar sorpresas y asegurar tu nuevo comienzo.
